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Música y Danza

Zona Norte

Los bailes del norte de Tamaulipas (polka, redova y chotís), aunque derivados de una serie de estilos de origen polaco, escocés y checoslovaco, han sido asimilados por el pueblo que los adoptó como propios y les ha dado mayor movimiento y alegría, vibrando en ellos la personalidad y el carácter bravío y viril que se ve reflejado en el zapateado ágil y fuerte de los bailadores, así como en la gracia y coquetería de sus mujeres.

Su música se ejecuta con el acordeón, bajo sexto, saxofón y contrabajo, los cuales hacen que resulte inconfundible.

La polca

Los movimientos de los bailarines son recios y alegres. Se baila con un zapateado fuerte por parte del hombre, mientras que las mujeres hacen faldeos para darle mayor realce y coquetería al baile.

Esta danza simula un galope acompasado que se interrumpe para cambiar de paso y ritmo. La música que acompaña la polca se ejecuta con instrumentos como el acordeón, el saxofón, el bajo sexto y el contrabajo, propios de la música norteña.

La redova

Es una mezcla de vals con mazurca y se ejecuta en compás de 3/4, en tiempo moderado y altivo.

Su característica es la acentuación en el último tiempo de compás con la ayuda del bajo. La diferencia con el chotis es que este es binario, mientras que la redova es ternaria.

La redova tiene movimientos muy precisos y armoniosos que se ejecutan con majestuosidad.

El chotis

Es un baile elegante y acompasado que se ejecuta con movimientos suaves y moderados, marcando un compás de 4/4.

El chotis se baila en pareja dando zapateos marcados al ritmo de la música, mientras se dan vueltas y se repite la coreografía.

En Tamaulipas este baile también fue fusionado con la música norteña y otros ritmos, resultando un baile muy alegre y colorido.

Traje típico de la región

La vestimenta del folklore norteño femenino es confeccionada en tela de algodón a cuadros o floreada; blusa y falda incluye ornato a base de encajes, olanes y pasalistones, y en la cabeza una larga trenza con listones o una mascada en el color del vestido. En el caso de los varones se estila el pantalón vaquero en color oscuro (tergal o mezclilla), camisa vaquera, paliacate o mascada, botín y sombrero norteño color oscuro.

 


 

Zona Centro

En el centro del estado, dentro de la zona serrana de San Carlos, se conserva la tradicional música de la picota, acompañada por danzas y ejecutadas al son de la tambora y el clarinete.

La música y baile típico de esta región se conoce como “picota” y tiene su origen en la Villa de San Carlos, enclavada en las serranías que sirvieron de refugio a los grupos indígenas que huían de los colonizadores. La palabra picota significa “palo alto” o “columna”, donde se exponía a la vergüenza pública a los reos al compás marcial del tambor y clarinete. Al paso del tiempo el pueblo adopta esta música, acoplándola a los ritmos alegres y movidos característicos de nuestro estado. Los instrumentos que se utilizan para la ejecución de este género son el clarinete y la tambora, mismos que bastan para despertar el gusto de los bailadores. La danza que la acompaña tiene reminiscencias mestizas. En la región, para anunciar la fiesta, los músicos suben desde temprano a tocar al cerro y el sonido penetrante e intenso anuncia a los habitantes que la fiesta va a iniciar. Todos se sienten invitados.

Traje típico de la región

En el caso de la vestimenta de esta zona, se confecciona desde su inicio en tela de manta. La mujer lleva cuello “v” y manga corta, con el largo de la falda hasta el tobillo; una banda en la cintura que termina con un moño en la parte de atrás y aplicaciones sobre el vestido que suelen ser de listones de color con grecas; asimismo, se estila una larga trenza y flores blancas de Nacahua. El hombre lleva unos cordones en la parte del cuello de la camisa y porta una banda en la cintura del color del vestido de la mujer. Ambos pueden usar huaraches o bailar descalzos.

 


 

Región huasteca

En la región del suroeste, zona semidesértica donde se asentaron las primeras misiones en el estado, aún se conservan danzas religiosas “de pie y de a caballo”, además de danzas procesionales que conllevan una compleja organización comunitaria para su organización. En esta región se tiene la tradición del huapango, que es generalmente interpretado por trovadores locales, que suelen representar al estado en festivales culturales relacionados con ese género musical. Es música para bailar sobre una tarima de madera. Dentro del amplio contenido en huapangos con que cuenta nuestra región Huasteca existen sones característicos para trovar en los que destaca la languidez del violín, y el acompasado ritmo de la jarana y guitarra quinta, que integrándose a la entonada voz del trovador, despierta la sensibilidad de quien lo escucha.

Por su parte, los trovadores huastecos nos subliman con la belleza de sus trovos y el léxico característico de la región, haciendo gala, en la versificación de cada una de sus décimas, de una maravillosa e inigualable capacidad poética innata.

Traje típico de la región

En esta región varían las telas utilizadas para la confección del traje regional: el traje tipo campero es de tela de algodón por ser el utilizado para la zona de la costa; el traje ranchero es una combinación de tela de algodón cómoda para el trabajo pero también lleva una chamarra de cuero, para soportar las inclemencias del tiempo; por último, el traje de gala es confeccionado en cuero y se utiliza para asistir a eventos sociales.

Fuente: Oficinas del Gobernador, Dirección de Fomento Cívico

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