Programa Nacional de Convivencia Escolar

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En Tamaulipas la gestión de la convivencia y la seguridad escolar es una tarea
educativa indispensable para el desarrollo de las actividades de aprendizaje.

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Sin Acoso Escolar: Consulte aquí los protocolos de prevención, detección y actuación en casos de abuso, acoso y maltrato en las escuelas de educación básica.

Programa Nacional de Convivencia Escolar

Favorecer el establecimiento de ambientes de convivencia escolar sana y pacífica que coadyuven a prevenir situaciones de acoso escolar en Escuelas Públicas de Educación Básica, propiciando condiciones para mejorar el aprovechamiento escolar

En el contexto de la Política Nacional para una Escuela Libre de Acoso Escolar, el Gobierno Federal a través de la SEP y la Secretaría de Educación del Estado, mediante la suscripción del Convenio Marco de Coordinación, unen esfuerzos para fortalecer la educación básica y dar cumplimiento al párrafo tercero del artículo 3º Constitucional.

La Secretaría de Educación del Estado, lleva a cabo la operación y ejecución del programa, con la finalidad de realizar las acciones correspondientes que permitan alcanzar los objetivos; por ello fomenta, la colaboración entre las autoridades municipales, estatales, federales y las organizaciones de la sociedad civil para promover la convivencia escolar sana y pacífica, la cultura de la legalidad, la seguridad y prevención.

En este contexto, el Programa es un instrumento para la mejora de la calidad del servicio educativo al poner énfasis en la acción formativa y por ende preventiva de situaciones de acoso escolar, orientado al logro de una convivencia escolar sana y pacífica a través del desarrollo de habilidades socio-emocionales, con la asesoría a personal educativo, el apoyo de materiales educativos, la participación de las familias y la acción coordinada con la Autoridad Educativa Local.

El fundamento formativo estriba, en que la convivencia escolar sana y pacífica es una prioridad educativa y es un aprendizaje. Es una prioridad en tanto se reconoce como un factor básico que incide directamente en los logros de aprendizaje del estudiantado. Es un aprendizaje porque a convivir se aprende y se enseña. La educación básica es el espacio para que las y los estudiantes aprendan a participar, ser responsables, a escuchar y ser escuchadas/os, a generar acuerdos por medio de la comunicación asertiva, el respeto a la diversidad, la autorregulación de sus emociones y la solución pacífica de conflictos.

El programa opera con reglas de operación, se brinda apoyo técnico y en especie a las escuelas incorporadas.
Para alcanzar sus propósitos, se desarrollan estrategias con la participación informada y proactiva de directivos, docentes, padres de familia y alumnos/as (comunidad escolar); además, se requiere la colaboración de instituciones gubernamentales y de la sociedad civil.

  • Capacitar para la gestión de ambientes escolares seguros, libres de adicciones y violencia o acoso escolar.
  • Capacitar en el uso de material bibliográfico del Programa Nacional de Convivencia Escolar.
  • Asesoría y acompañamiento a las escuelas y propiciar la convivencia escolar inclusiva, sana y pacífica, y fomentar una cultura de paz.
  • Atender, registrar y dar seguimiento a las denuncias que se realizan de violencia, de acuerdo con los protocolos establecidos.
  • Establecer coordinación con los Comités de Contraloría Social para favorecer la transparencia en el manejo de los recursos.
  • Actualización del marco normativo y el seguimiento para que las comunidades educativas elaboren sus acuerdos de convivencia escolar.

Un conflicto se genera a través de la incapacidad y falta de tolerancia para respetar las opiniones de los compañeros, por los que es necesario que los maestros promuevan el desarrollo de valores de tolerancia y respeto. Asimismo, que brinden alternativas para resolver los conflictos en la escuela.

Es útil desarrollar un plan para promover la convivencia en el aula, propiciando la socialización de los valores que intentan desarrollar, en forma creativa. El ejemplo ayuda a modelar los comportamientos que se esperan de los alumnos.

En forma complementaria es importante establecer acciones preventivas e identificar consecuencias con el alumno. Cada experiencia debe convertirse para los alumnos en una posibilidad de aprendizaje.

El apoyo de los Consejos Escolares de Participación Social es necesario, para disminuir o atender los conflictos que se presentan en la comunidad educativa.

Un persona es un ser biopsicosocial (OMS). Nace con un temperamento, adquirido genéticamente, sin embargo, a través del tiempo recibe la influencia de su medio ambiente y empieza a modificar sus características. En esa interacción con el medio, a partir de sus necesidades y experiencias, desarrolla la personalidad que lo definirá en una etapa adulta.

Las teorías del aprendizaje analizan desde diferentes enfoques, la manera en que los alumnos adquieren nuevos conceptos e ideas y los cambios de conducta permanente que se presentan a través del aprendizaje adquirido.

La teoría conductista considera el aprendizaje como un cambio de conducta, obtenido mediante una disciplina a través de estímulos y respuesta, proporcionados con la finalidad de realizar los conocimientos adquiridos de manera automática. Favorece la atención, la memoria, la voluntad y perseverancia.

La teoría cognoscitiva, sustenta el aprendizaje como un proceso de obtención o modificación del pensamiento, es decir: el docente se interesa por la forma en que el alumno piensa y aprende, cómo ingresa la información y cambia la conducta cuando del alumno manifiesta lo aprendido.

La teoría constructivista, enuncia que el conocimiento no se descubre, se construye a través de acciones por las cuales las nuevas ideas, se asocian con lo ya aprendido, facilitando al alumno los recursos que le permitan corregir situaciones problemáticas, mediante su propia experiencia. Dos figuras claves de esta teoría: Piaget hace énfasis en cómo se construye el conocimiento partiendo desde la interacción con el medio; por el contrario, Vigostky se centra en cómo el medio social permite una reconstrucción interna.

Alrededor de los 10 años, en los hijos comienzan a presentarse repentinos cambios de ánimo, que pueden ir de la alegría a la tristeza sin motivo alguno y pueden sentirse confundidos por las reacciones que está experimentando su cuerpo al dejar la niñez.

Es el momento de hablar con los hijos, esta etapa es parte del desarrollo, la cercanía de los padres tiene un papel fundamental, facilita que las madres establezcan comunicación con sus hijas, explicar que cambios se presentaran en su cuerpo y en sus sensaciones. También facilita la comunicación que sea el padre quien hable con su hijo de las reacciones que está experimentando su cuerpo, sin embargo no es exclusivo. Es necesario fomentar el fortalecimiento del auto concepto y la transmisión del afecto.

Explicar a los hijos que los cambios físicos que se están presentando, son normales en los chicos de su edad e indicar que aun y cuando el cuerpo físicamente esté listo para tener hijos, aún no están preparados para asumir la responsabilidad de ser padres.

Los cambios en los estados de ánimo de los jóvenes son notorios y repentinos, como resultado de cambios fisiológicos, psicológicos y el impacto del medio ambiente. Están en proceso de innovación y construcción de habilidades que le permitirán edificar su identidad.

Los jóvenes pasan mayor tiempo en la compañía de sus amigos con quienes se sienten identificados y comprendidos, buscan integrarse a un grupo, por ello, en su necesidad de aceptación, están expuestos a factores de riesgo.

Hay algunas tareas básicas que los padres deben realizar para apoyarlos, como el establecimiento de límites, el manejo adecuado de la disciplina, la transmisión del afecto, la enseñanza de valores a través del ejemplo y la comunicación. Los hijos necesitan sentirse aceptados y parte importante de su familia.

La familia es una base social, integrada por personas que conviven diariamente, cada uno de los miembros realiza distintas actividades. Los padres, se encargan de trasmitir información a los hijos desde que nacen, además de trasmitir costumbres, valores y conductas que le sirven de ejemplo en la vida.

Cuando los hijos inician la adolescencia, presentan inquietud por los cambios físicos y emocionales que se están presentando, dejan los juegos de niños y se encuentran fuera del mundo de los adultos, en esta etapa de cambios, son expuestos a factores de riesgo como el consumo de drogas, especialmente el tabaco y alcohol, que son aceptados socialmente considerados como drogas de inicio para el consumo de otras.

En los hogares donde es frecuente o dependiente el consumo del alcohol, los jóvenes están más expuestos a beber alcohol y si no se pone límites puede generar dependencia. Cuando los padres deciden consumir alcohol en el hogar aun sabiendo las consecuencias, es importante actuar con el ejemplo, tomando moderadamente.

En la adolescencia los hijos pasan más tiempo con sus amigos, buscan integrarse a grupos donde comparten los mismos intereses, sin embargo, la presión de los amigos y la curiosidad pueden invitarlos a experimentar con el alcohol. Por tal motivo, es necesario platicar con ellos para que conozcan sobre los daños que causa el consumo del alcohol y las consecuencias en su salud.

La autoestima hace referencia al valor que cada persona se otorga a sí mismo. En los hijos se construye a partir de la aceptación, el reconocimiento, el cariño y la atención demostrada por los padres, se fortalece a través del éxito logrado, lo que genera confianza y valor a los hijos. En la adolescencia, se acentúa el impacto del medio ambiente que contribuye a la reafirmación o devaluación de sí mismo, en función de los recursos personales desarrollados en el contexto familiar.

Los padres son los encargados de favorecer el desarrollo de una adecuada autoestima, es necesario crear fuentes de comunicación con los hijos, reconocerlos, escucharlos y permitirles participar en las decisiones de familia, así como también ayudarlos a que tomen sus propias decisiones y que asuman sus consecuencias, esto les dará seguridad, confianza en sí mismos y fortalecerá el sentido de pertenencia a la familia.

Animar a los hijos a descubrir sus cualidades, identificar sus emociones y sentimientos expresándolos adecuadamente, tiene impacto en su conducta y en el desarrollo de su personalidad.

Motivarlos a trazarse metas y cumplirlas, el reconocer sus logros con afecto, también fortalece su autoestima. Es necesario, evitar las comparaciones entre los hijos y los regaños delante de sus amigos, se sentirá avergonzado y devaluado.

Una adecuada disciplina, establece límites y consecuencias a través de normas útiles que facilitan la convivencia con respeto y confianza. No intente asumir la responsabilidad de sus hijos, evite sobreprotegerlos; necesitan su espacio y la libertad para resolver sus problemas, recuerde que está formando su personalidad.

Se entiende por expresión cualquier manera en que los jóvenes dan a conocer sus ideas o sentimientos y es la familia donde los hijos aprenden a expresar sus necesidades básicas.

Los jóvenes, son sujetos sociales capaces de construir y desarrollar distintas formas de expresión que incluye cualquier manifestación humana, palabra, sonido corporal, movimiento o sobre un papel, la verbal y la gráfica han sido sustento de la enseñanza tradicional. Tienen el derecho a la libertad de expresión, que les permita manifestarse de maneras distintas lo cual es reconocido.

A través de la música, la decoración del cuerpo con piercings, tatuajes, ropa o el maquillaje, los jóvenes se expresan. El uso de las redes sociales, el internet, chat o mensajes de texto, así como los medios audiovisuales abren nuevos espacios de comunicación y reciben el impacto de otras culturas. Los padres deben actualizarse, apoyar la libertad para comunicarse, pero orientar para el auto cuidado, establecer normas, cultivar valores en las relaciones interpersonales y supervisar la actuación social.

Los jóvenes utilizan diversos estilos de comunicación que les permiten expresar y compartir sus necesidades. La comunicación asertiva es una habilidad que brinda a los jóvenes la posibilidad de expresar sus ideas y sentimientos con libertad, de forma adecuada, en el momento apropiado, respetando a los demás. El respeto a la opinión y límites de otras personas permite establecer una buena comunicación y facilita la atención de otros, a lo que se desea expresar.

Los hijos aprenden a comunicarse y expresar en distintas formas sus necesidades en la convivencia con la familia. Son los padres quienes establecen normas de convivencia y modelos de conducta en relación con los demás y los encargados de trasmitir pautas para una comunicación afectiva. La aceptación y las muestras de cariño, proporcionan a los hijos seguridad y confianza para expresar sus sentimientos.

En la adolescencia, la comunicación con los hijos se vuelve más complicada por la influencia del medio ambiente, por lo que es necesario que los padres fortalezcan habilidades de comunicación con los hijos desde que son pequeños, para orientar, detectar y corregir conductas. Cultivar el respeto, evita caer en provocaciones de los hijos y hacer comentarios inapropiados que puedan lastimar.

La comunicación asertiva es una habilidad que los jóvenes necesitan desarrollar, para facilitar la expresión de ideas y sentimientos en el momento oportuno y de la manera adecuada, respetando los límites de otras personas. Por lo cual es una herramienta que los padres deben ejercitar y desarrollar en los hijos para facilitar su comunicación.

Para abrir los canales de comunicación con los hijos es necesario dedicar tiempo y buscar el lugar adecuado…no olvide ubicarse enfrente y mirar a los ojos, mostrar interés por sus actividades, sin abusar de los cuestionamientos; preguntar sin reprochar sus inquietudes; escuchar con atención, sin interrumpir…Los jóvenes tienen el derecho a expresar su opinión y a que sea respetada por distinta que parezca.

La comunicación adecuada también facilita a los jóvenes aprender a controlar sus impulsos.

¿Recuerdas alguna vez que hayas intentado comunicarte con tus padres?…¿Qué ocurrió?…¿Cómo actuaron?…¿Te sentiste escuchado?

Un conflicto se presenta cuando existe desacuerdo entre dos o más personas, pero también el conflicto puede ser interior, con uno mismo, cuando hay que elegir entre dos opciones diferentes, que tienen igual importancia.
Un conflicto es una oportunidad de lograr cambios, pero es necesario desarrollar habilidades que permitan a las personas involucradas llegar a un acuerdo y favorecer su relación.

La creatividad es una característica innata de las personas, desarrollarla facilita la búsqueda de soluciones para situaciones cotidianas, favorece el entendimiento y la comprensión de los demás.

La comunicación asertiva, es una habilidad de intercambio continuo de información y permite a las personas compartir e intercambiar ideas y sentimientos con los demás, con este tipo de comunicación, jóvenes y adultos tienen la oportunidad de expresar sus necesidades y conocer las necesidades del otro, en un ambiente cordial y comprensivo.

Aprender a escuchar con atención y sin interrumpir, permite comprender un mensaje que la persona desea expresar a través del diálogo, conocer sus sentimientos y proporciona la oportunidad de brindar una respuesta adecuada, respetando la experiencia del otro.

La empatía consiste en reconocer y comprender los sentimientos, ideas y valores de la otra persona, así como las situaciones que afectan su vida, esto facilita la comunicación y encontrar una solución adecuada y favorable, que evite afectar a los demás y mejore la relación interpersonal. La empatía es indispensable para la solución de un conflicto.

Por otra parte, el primer paso para resolver un conflicto es aceptar que existe un problema, después identificar las características del mismo y desarrollar una estrategia para resolver, con una actitud positiva.

Las habilidades sociales pueden desarrollarse en casa o en la escuela, pero siempre serán un recurso necesario para la solución de conflictos.

La adolescencia, es un proceso de desarrollo en la los hijos necesitan aprender a tomar decisiones para su vida, estas pueden ser simples como elegir la ropa, con quién relacionarse, hasta que estudios realizar, por lo cual es preciso que desarrollen habilidades que les faciliten tomar mejores decisiones.

Es importante, con ayuda de la asertividad enseñar a los hijos a tomar decisiones, es decir aprender a expresar sus necesidades en forma adecuada, comunicarse con el lenguaje apropiado, en el lugar correcto, respetando las decisiones de los otros y haciendo valer las propias.

Es primordial ayudarlos a descubrir sus capacidades y las áreas de oportunidad con las que cuenta. No presione a los hijos para tomar decisiones, invítelos a reflexionar, a pensar las cosas adecuadamente antes de actuar, así como también desarrollar habilidades para expresar inteligentemente las emociones y tomar sus propias decisiones.

Los jóvenes, a través de la toma de decisiones buscan lograr su autonomía personal y familiar, por lo cual, es necesario hacer conciencia en los hijos de que las decisiones que se toman en la adolescencia pueden tener impacto en las siguientes etapas de su vida, así como consecuencias de las cuales deben de hacerse responsables.

Las relaciones familiares son el primer contacto social de los hijos. Es en la familia donde generan su auto concepto, aprenden a convivir y relacionarse con los demás; los padres son modelos de conducta a seguir, cuando trasmiten valores en sus relaciones familiares como respeto, simpatía, tolerancia, escucha asertiva y demostraciones de afecto, los hijos tendrán las bases para generar adecuadas relaciones.

En la adolescencia las relaciones sociales se fortalecen, surgen relaciones de amistad, los hijos se interesan por ser reconocidos y valorados, buscan integrarse a un grupo, donde comparten los mismos intereses. Existen algunos grupos en los cuales realizan actos que pueden ponerlos en situaciones de riesgo e influir negativamente en sus decisiones.
Cuando los jóvenes no cuentan con habilidades para establecer relaciones adecuadas y por lo tanto no logran integrarse a un grupo, tienden a aislarse.

Los amigos pueden tener gran influencia en la toma de decisiones de los hijos, es necesario enseñarles a los adolescentes a tomar sus propias decisiones y a asumir las posibles consecuencias.

Los padres no pueden impedir a los hijos salir de casa, ni evitar las relaciones con amigos, por ello desarrollar confianza, establecer una buena comunicación e interesarse por las actividades que realiza con los amigos, les permitirá orientarlos. Invitar a los amigos de los hijos a casa, da la oportunidad de conocer con quien se relacionan y cuáles son sus aspiraciones. Cuando los hijos salen de casa es importante mantenerse informados de donde y con quien están, sin que tenga que llamar continuamente a su teléfono. Si está en casa de un amigo, en función de la edad, asegúrese de que un adulto responsable este cerca.

Aminar a los hijos a realizar actividades planeadas al salir de la escuela, como tocar algún instrumento musical o practicar algún deporte, les permitirá integrarse a un grupo, desarrollar disciplina, conocer nuevas amistades y hacer buen uso del tiempo libre.

Acoso escolar, es la agresión que se presenta entre los alumnos. Pueden presentarse como agresión verbal, gestual, escrita, sexual, electrónica, exclusión de las actividades u obligarlos a realizar actividades en contra de su voluntad, es practicado en forma permanente con la finalidad atemorizar o hacer daño.

El acoso ocurre en la escuela, especialmente en lugares solitarios, apartados de la presencia de maestros. El agresor es astuto para evitar los regaños. Las víctimas, la mayoría de las veces son jóvenes que tienen problemas para relacionarse con los demás, aislados y con baja autoestima, cuando son molestados solo guardan silencio por miedo a los padres, a los maestros o al agresor.

Los padres necesitan observar a sus hijos, platicar con los ellos sin juzgar, orientarlos y hacerlos sentir apoyados.

En cualquier circunstancia es necesario establecer límites, informarse, concentrar la atención en su hijo, mejorar la comunicación familiar y con la escuela, enseñar a los hijos a respetarse y respetar las opiniones o conductas de los demás.

Si su hijo comete acoso escolar, no lo agreda pues solo provocara más violencia; no pierda la objetividad, busque soluciones y el apoyo de un especialista. Motívelo a que reconozca la trascendencia de sus actitudes y ofrezca una disculpa. Es importante expresarle el afecto pero hacerle saber que no está de acuerdo con sus acciones.

Anime a sus hijos a ocupar su tiempo libre con actividades formativas, deportivas, que favorezcan el desarrollo de habilidades sociales. Reconozca sus logros, eso aumentara su autoestima.

A partir de los 10 años se presentarán una serie de cambios en el físico y en tus emociones, esta etapa se llama pubertad y los cambios se deben a que dejas la niñez, para iniciar una etapa de preparación para la juventud, esta es la etapa de adolescencia. Y te preguntaras ¿prepararme para qué?…te preparas para ser autónomo, libre, te preparas para aprender a tomar decisiones y hacerte responsable de ti mismo.

En un principio cuando los cambios empiezan a notarse puedes sentirte “extraño” o con vergüenza, pero poco a poco te acostumbraras y con el paso de los días te sentirás orgulloso de ti. No te preocupes… todos las personas de esta edad experimentan lo mismo en esta etapa.

Empezarás a sentir algunas sensaciones en tu cuerpo y observaras cambios físicos temporales que inicialmente no te agraden, como crecer rápido y adelgazarte, tener torpeza para caminar o desplazarte, la aparición de granos (espinillas) en la cara, en los chicos el tono de la voz cambia, la aparición del bigote se presenta. En ambos, los genitales se desarrollan, en las chicas se presenta la menstruación, dejando atrás la niñez, para convertirse en jóvenes.

La manera de relacionarte con los demás también empieza a cambiar, quizá te sentirás y pensarás diferente, ya no te gustarán los juegos de niños, pero las pláticas de adultos tampoco te interesan o terminan por aburrirte.

Notarás cambios en tu sentido del humor o estado de ánimo. Algunas veces te sentirás triste o enojado sin motivo aparente, en ocasiones quizás desees estar solo y después preferirás la compañía de amigos. Descubrirás que antes rechazabas a las niñas o niños y ahora te sientes atraído, admiras la belleza física y puede surgir una relación de amistad más profunda que te prepara para el noviazgo.

Son los amigos con quien quieres pasar la mayoría del tiempo, deseas integrarte a grupos con personas que comparten los mismos gustos y en algunas ocasiones mayores que tú. Existen grupos que para aceptarte te piden hacer actividades con las que no estás de acuerdo o que van en contra de tus valores y que atentan contra tu vida. Recuerda que eres importante y tienes tus propios intereses, no te sientas obligado a pertenecer a este tipo de grupos, existen otras opciones. Hay personas que piensan como tú y que estarán dispuestos a respetarte.

Aprovecha tú tiempo libre, busca una actividad fuera de clase o practica algún deporte, que te ayudará a relacionarte con otros adolescentes que comparten los mismos intereses.

La autoestima se construye a partir de lo que piensas y sientes respecto a ti mismo, esto influye y se manifiesta a través de tu comportamiento y de la forma en que te relacionas con otras personas.

Tus características físicas, las actividades que realizas, tus conocimientos y tus creencias, el valor que tienen para ti como parte de vida diaria construyen tu auto concepto.

Lo que los demás piensan de ti, te sirve de retroalimentación y puede tener impacto en la forma en que te percibes, es decir, si tu autoestima no es fuerte, puede cambiar la opinión que tú tienes de ti mismo o por otra parte, contribuye a desarrollar y mantener tu autoestima

Recuerda que cada persona es diferente, ha tenido diferentes experiencias y por lo tanto su opinión también puede ser diferente, por ello, la percepción y valoración que tengan de ti, no debe ser determinante, para que generes tu valor como persona. Nadie mejor que tú conoce tus características, tus cualidades, posibilidades y la capacidad que puedes desarrollar a través del tiempo si te conduces seguro de ti mismo y hacia una meta.

La autoestima se fortalece con el reconocimiento y la aceptación personal. Descubrir tus cualidades y reconocer tus faltas te permitirá corregir y fortalecer tus debilidades. Estás en un proceso de aprendizaje.

Como persona tienes la oportunidad de expresar ideas o sentimientos, utilizando distintos medios a través de determinado lenguaje, platicando, escribiendo o con el uso de recursos, que te permitan expresar tu sentir. Puede ser cualquier manifestación humana, con palabras, sonidos corporales, movimientos o sobre un papel.

La creatividad de los adolescentes es reconocida por los derechos culturales como sujetos sociales capaces de construir y crear distintas formas de expresión mediante señas, movimientos del cuerpo, gestos, silbidos, crean variados lenguajes. También incluyen las decoraciones en el cuerpo, tatuarse, piercing o maquillaje característico, buscan un estilo de ropa es una forma de transmitir a los demás lo que hay en el interior.

La libertad de expresión es un derecho que permite a los jóvenes, investigar, recibir y transmitir información e ideas con un límite de respeto y con la que se pueden utilizar los distintos medios y lenguajes, que permite a los jóvenes la oportunidad de comunicarse.

El noviazgo es una relación temporal entre un hombre y una mujer y les da la oportunidad de conocerse, antes de pasar a una fase de mayor compromiso como lo es el matrimonio. En esta relación se expresan y comparten sentimientos de afecto y comprensión basados en la confianza y el respeto.

Existen relaciones de pareja inadecuadas, que desde un principio muestran situaciones agresivas, en ocasiones puede haber agresiones físicas como empujones, pequeños golpes como parte de un juego, que van incrementando con intención de causar daños físicos. También puede haber agresión verbal en forma de gritos e insultos que generan un daño emocional. En algunas relaciones, incluso se presentan agresiones sexuales, porque el agresor desea dominar y ejercer control sobre la otra persona.

Recuerda, ninguna de estas actitudes es normal, en una relación de pareja o amigos debe haber respeto y afecto.

Hay otras conductas que pueden parecer normales, pero que expresan control y violencia, como los celos, el control del tiempo, la supervisión, la revisión de las llamadas telefónicas, las críticas destructivas, etc. Sin embargo, cada joven tiene la decisión para actuar y establecer límites en la relación. Si necesitas apoyo u orientación, no dudes en buscarlo. Ante una situación de violencia es mejor alejarte de la persona y pedir ayuda profesional.

El noviazgo es una oportunidad para conocerse, apoyarse, acompañarse, divertirse juntos pero sobre todo intercambiar afecto.

La familia es el primer grupo social en el cual adquieres habilidades que te permiten relacionarte con los demás. Los padres son las primeras personas con las que te relacionas, ellos se encargan de satisfacer las necesidades básicas y te brindan cariño.

Al llegar a la adolescencia te interesa estar más tiempo fuera de casa y menos en las convivencias familiares. Te agrada relacionarte con personas de tu edad, con quien te identificas y puedes compartir ideas y emociones. Para ti es importante integrarte a un grupo en el que compartan intereses; si no logras integrarte, siempre abra personas que compartan tus gustos y practiquen actividades que te hagan sentir bien contigo mismo. No es necesario que arriesgues tu salud o expongas tu libertad para ser aceptado.

Tienes la libertad para elegir tus amigos, tomar tus propias decisiones y hacerte responsables de ti mismo. Recuerda…Tus amigos también son libres.

Entendemos por discriminación a la imposibilidad del pleno ejercicio de los derechos y garantías de ciertos sectores sociales de la población en razón del sexo, raza, creencias religiosas o políticas, nacionalidad, situación social, elección sexual, edad y discapacidades.

Las circunstancias en las que se impide o limita a los adolescentes el desarrollo de sus habilidades para integrarse a una sociedad se conoce como exclusión (UNICEF, 2013).

La discriminación se ha ejercido siempre sobre todo aquello que se aparta, aquello que es diferente de la mayoría, ya sea en lo social, en lo político o cultural.

  • “Diferente” por razones de nacionalidad, religión, raza, elección sexual, edad etc.
  • “Diferente” en razón de su condición social o económica: los excluidos: los pobres.
  • “Diferente” en función del género: las mujeres.

Toda discriminación está basada en lo que se denomina el prejuicio, que como su nombre lo indica, son conceptos previos al razonamiento, es decir se reproducen sin razonarlos y tienen características históricas y culturales.

En una sociedad no todas las personas deben tener las mismas características, por lo cual es necesario aprender a aceptar las diferencias de los demás y ser respetuosos de sus derechos.

Adolescencia temprana: Alrededor de los 10 años comienzan a presentarse cambios físicos y psicológicos, el adolescente comienza a entender sus propios conceptos, no se siente parte de la sociedad por dejar los juegos de niños y no se siente aceptado por los jóvenes, por lo que prefiere alejarse, esta situación puede tener impacto en sus emociones. Estos cambios se denominan “crisis de entrada en la adolescencia”; agregado a lo anterior se presentan cambios en su medio: escuela, maestros, compañeros, sistema educativo y por lo tanto en sus responsabilidades.

Adolescencia intermedia: Inicia entre los 14 y 15 años. El adolescente puede entender y relacionar dos o más conceptos abstractos y predecir ambigüedades y contradicciones. En este periodo se consigue un cierto grado de adaptación y aceptación de sí mismo, se tiene un parcial conocimiento y percepción en cuanto a su potencial, la integración de su grupo le da cierta seguridad y satisfacciones al establecer amistades, empieza a adaptarse a otros adolescentes, integra grupos, lo que resuelve parcialmente lo que percibe como “rechazo de los padres” y disminuye la admiración al rol paterno.

Adolescencia tardía: Inicia entre los 17 y 18 años. En esta etapa se disminuye la velocidad de crecimiento y empieza a recuperar la armonía en la proporción de los diferentes segmentos corporales; estos cambios van dando seguridad y ayudan a superar su crisis de identidad, se empieza a tener más control de las emociones, tiene más independencia y autonomía. Existe también un cierto grado de ansiedad, al empezar a percibir las presiones de las responsabilidades, presentes y/o futuras, por iniciativa propia o por el sistema social familiar, para contribuir a la economía, aun cuando no alcanzan la plena madurez, ni tienen los elementos de experiencia para desempeñarlas.

Uno de los problemas que enfrentan los adolescentes es el aislamiento, por la dificultad a expresar sus sentimientos y relacionarse con los demás, otros tienen dificultades para mostrar una conducta adecuada en diversas situaciones, algunos manifiestan baja autoestima y se sienten vulnerables a la crítica, anticipan el rechazo evitando las situaciones que podrían provocarles vergüenza.

La deficiente habilidad para enfrentar el estrés, puede influir en el desarrollo de patologías como depresión, consumo de drogas o comportamiento suicida.

Frecuentemente los adolescentes se sienten avergonzados por las expectativas de su medio ambiente y manifiestan ansiedad; ante esta situación tienden a protegerse a sí mismos: hablan menos, evitan los temas que puedan revelar ignorancia o no expresan las emociones. La timidez es una forma de ansiedad social que está constituida por la inhibición y la preocupación por la opinión de los demás.

La presencia y orientación de padres y maestro es un factor favorable para el desarrollo de la personalidad. Está en sus manos ayudarlos a enfrentar los cambios y problemas que puedan presentarse y a superar la ansiedad que generan por los cambios. La aceptación, compresión y escucha activa son de gran ayuda.

Para mayor información se puede comunicar a:

Secretaría de Educación
Subsecretaria de Educación Básica
Dirección de Programas Transversales
Subdirección de Programas para la Integración Social y Cultural
Torre Gubernamental “José López Portillo”, Piso 6, Blvd. Praxedis Balboa s/n,
Col. Miguel Hidalgo, Cd. Victoria, Tam., C.P. 87090.
Tels.: (834) 318-92-56 y 318-92-57.
Correo electrónico: integracion.social.cultural@tamaulipas.gob.mx

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